lunes, 15 de julio de 2019

¡MOTORIZADOS!

Después de relatar brevemente en la entrada anterior algún que otro sapiazo con motocicletas pasamos a continuación a dar una detallada lista de rugientes motos y de sus acelerados dueños elaborada por Eduardo Montes Alonso-Graña.

-Sanglas 400               - de los Muro de Zaro
-Vespinos

-Puch X20
-Puch X30                  - de los Monasterio
-Puch minicross 50
-Bultaco Sherpa 250

-Ossa                      - de los Vidal

-Vespino GL                - de los Montes
-Bultaco Frontera 74

-Rieju 75                  - de Gilberto

-Torrot 49cc de carretera  - de los Mijares
-Torrot 49cc de paseo

-Puch minicross 50         - de los Escobedo


Armando Montes y Luis Montes por Peroño y la Mofosa, actual inicio de la agradable y muy transitada senda costera.

Armando Montes con la antes "todo terreno" hoy enduro, Bultaco Frontera 74, en los prados cercanos a las antiguas canchas de tenis de Santa Ana, actualmente ubicación del inusual proyecto "La Quinta de Luanco". Ver en el enlace.

Luis Monasterio en su flamante y llamativa Minicross delante de su casa, chalet Nº7 y al fondo un Peroño muy despejado y libre de casas.

Y en las siguientes imágenes prueba de aptitud para los Montes de su ciclomotor Vespino azul (aun sin alforjas) en una calle Marcos peña Royo con figurantes de lujo tales como Guillermo Rehberger (padre), Eduardo el de Senen y algun Mijares, Carlos y mas visible, Jaime.

Ciclomotor
Este tipo de vehículo tan habitual en aquellos años entre los adolescentes, no tenia en un principio una normativa demasiado exigente o mas bien se solía saltar a la torera tanto por pilotos como por guardias de trafico, ni se exigía casco ni se decía casi apenas nada si se viajaba con dos ocupantes, así que por ejemplo los trayectos hacia las playas cercanas como las de Bañuges y Verdicio eran constantes en modo biplaza. Se podían conducir con una licencia en el caso de los menores de edad que en ocasiones ni existía, aunque claro está que con los años las normas se fueron haciendo cada vez mas exigentes a dios gracias, aun así seguía siendo algo común el zafarse de la policía si te pillaban efectuando alguna infracción, cosa impensable hoy en día si no se es un reiterado delincuente.
"bájate, bájate que esta por ahí la poli" o ocurrencias tales como que a los intentos de detención por parte del municipal levantando su brazo se pasase por debajo de éste evadiéndose rápidamente para gran asombro y estupefacción del mismo, como sucedió en el episodio protagonizado por Carlos Mijares y el agente apodado "Dentones", incluso a veces se volvieron las tornas y eran los agentes los que escapaban para no multar por afecto a los insensatos pilotos y a sus acompañantes que una y otra vez circulaban por las calles de Luanco con el don de la omnipresencia... "Armando no quiero multar a tu hija pero es que intento evitarla y me la encuentro en todos los sitios con otra subida atrás". 

"En seguida" llego la madurez, unos siguieron enganchados al mundo moto y otros evidentemente se pasaron al coche.

Motero/as actuales:
Gabriela y Teresa Muro, la primera con sus Harleys clásicas y la segunda poseedora desde los 17 años de una Vespa, Armando Montes con frecuentes cambios de maquina y hasta hace poco tiempo tuvieron una BMW, Gilberto y una Honda Shadow, Carlos Escobedo.

martes, 2 de julio de 2019

Juegos, correrías y sapiazos.

A caballo los Montes, Isabel, Eduardo y Armando.

Fotografía de sosegado y bucólico ambiente que dista bastante del fin de esta entrada en la que en una rápida descripción de los frecuentes juegos de la época, la progresión en docilidad a indomabilidad de sus participantes en un principio niños y pronto alocados adolescentes, se ira haciendo notar agravada por la inquietud y la adrenalina que conlleva esta etapa de la vida siempre mas caótica y a veces accidentada.
Eduardo Montes en un Go-Kart que en la siguiente imagen se ve tras los hermanos Montes aparcado bajo la terraza de su casa.

Con el mismo vehículo Armando Montes de "rally" por el antiguo paseo y Bar de la playa con sus hermanos Isabel y Eduardo.

Los Montes en su prado despejado de setos, jugueteando con un triciclo que iba a dejar de ser perdurable en manos de un destrozón Luis Montes (debajo).

El siguiente paso al triciclo, la bicicleta y en un principio con dos ruedines en la de atrás. Era usual disponer de alguna y el juego y diversión con ellas fue casi inabarcable, amen de los cuantiosos y lastimosos trastazos, mas adelante relatamos uno de los mas "memorables". También es recordado el tema de las matriculas por las que se pagaban unas veinte pesetas en el ayuntamiento y te convertian al momento en un autentico conductor de primera.

Otras sumo recordadas piezas que dieron para mucho fueron los eternos, duros e indestructibles columpios, muy habituales en los parques y con una gran manzana de casas como la nuestra que exhalaba infancia por doquier, normal era que hubiese unos cuantos. Los Montes tenían dos, uno con dos asientos y anillas en medio (hoy deleite para cualquier calisténico), igual al de los Monasterio y un segundo que era un curioso balancín...  
Columpiándose, Marisa Montes con sus hijos Luis y Eduardo en un prado con medianeras aun limpias de verde.

En el balancín Margarita Alonso-Graña con su primo Luis Montes.

Película con Isabel Montes, Ana piquero, un "colgado" Marcelino piquero y Armando Montes.

...Los Mijares disfrutaban igualmente de otro balancín y de un impresionante columpio con asiento, anillas, cuerdas e incluso una espaciosa barca. Era de hierro alemán y realmente parecía sacado de un buen parque de atracciones. Su vendedor fue el muy corpulento agente comercial Augusto Montes, amigo de Ramón Mijares y probable suministrador para el resto de familias.
 Carlos Mijares impulsado por su columpio listo para aterrizar o darse una buena...
Carlos y Miguel Angel Mijares disfrutando en la barca cual chiquillos en el 88. El balancín detrás.

A falta de acrobáticos columpios, buenos eran para divertirse los elementos ornamentales y decorativos de los prados como el pozo de Los Muro que servia de excelente guarida para juegos como el escondite o policías y ladrones, aunque enseguida te encontrasen por ser un rincón muy solicitado, mejor la caseta del BOY.
Ni que decir tiene que cualquier juego con balón o pelota fue mas que habitual por estos lares, desde el omnipresente fútbol al hoy políticamente incorrecto, ¡SANGRE!..."Declaro la guerra a mi peor enemigo que es... FRANCIA !(por ejemplo) y te daban un gran balonazo. Balón asimismo el que te daban si conseguías "pescar" alguno de los que eran lanzados como útil publicidad veraniega desde una ruidosa avioneta a la playa o al mar, también actualmente hoy seria impensable ya que seguro habría mas de un lesionado o ahogado entre la muchedumbre ansiosa por hacerse con uno de estos "envidiables" balones de plástico...
...Un "envidiable" balón de plástico marca Coca-cola junto a Ramón piquero, Luis Montes, Macarena Campomanes, Isabel Montes con Beatriz Herrero, Ana Piquero e Isabel Campomanes con su prima Dolores Piquero y tras ellos una exuberante y llena de geranios medianera a los de Basilio.

Los Montes y los Piquero jugando delante de sus padres y abuelos al balón y a la gallina ciega.

Mas juegos populares; "Cuchillo, tijera, ojo de buey" y te destrozaban los lumbares y riñones cuando te saltaban encima con saña o "El pañuelo" en el que la atención y los reflejos eran fundamentales a la hora de escuchar tu numero y salir corriendo para hacerse con él, en ocasiones para diversión del personal el juez o arbitro en vez de un numero voceaba ¡YA!, momento en que todos salían apresurados y sin orden a por el susodicho trozo de tela.
Otro entretenimiento popular en aquella época era el tiro con escopeta de perdigones y un buen sitio para practicarlo, La Vaca, en él entonces quien lo iba a decir muy despoblado y vacío de chalets y pisos, Peroño. Sus praderías tan cercanas al mar libres de obstáculo hacían de éste un lugar idóneo para los disparos y de igual modo de emplazamiento de actividades comunes como las chorizadas y chocolatadas, que siempre eran guiadas por adultos debido a las dificultades que entrañaban; porte y traslado de cacerola, encendido de hoguera, insertado en palo de apetitoso chorizo...
Destacadas "monitoras" fueron la firme y tenaz Pepa por parte de los Mijares para los que era una mas en la familia y la imperturbable Pura, tía de Gilberto y un enclave frecuente en estas excursiones, Los Castañeos, área por donde ademas las asilvestradas pandillas de osados menores exploraban cargados de clavos, martillos, cuerdas, navajas y afiladas hachas en mano, talando los aromáticos eucaliptos materia prima para la construcción de sus camufladas cabañas.
De tiro por La Vaca con Miguel Angel Mijares, Armando Montes y su abuelo Fran.

No solo los mas jóvenes tenían esta afición, así lo atestigua esta certera diana lograda por la madre de los Montes, Marisa.

Fue La Vaca además por su orografía un lugar propicio para golpes y heridas como las producidas por caídas de motos al haber allí un circuito de motocross (del que hablaremos mas adelante), las bicicletas también favorecían estos tropiezos y recordado fue el que tuvo Isabel Montes con la suya al bajar con Sofia Bobia de copiloto por una empinada cuesta de tierra y arenilla, bastó un pequeño desequilibrio a gran velocidad para que se viniera al suelo y su barbilla se abriese contra las piedras, de inmediato su reluciente vestido blanco se tiño de sangre por el pecho y así y con un pie calzado y otro no, inició en llanto su regreso hasta la calle Marcos Peña Royo una muy polvorienta y ensangrentada cual "Carrie" Isabel y detrás entre otras, Mª del Mar Laine portando en su mano una de las playeras. Al no encontrarse los padres en casa el susto de sus abuelos fue de órdago y un acongojado Fran que padecía del corazón era el que esta vez daba aire con una servilleta a su mujer MªLuisa caida afectada de un vahído, ¡VUELVE LUISA, VUELVE! decía. ¡Todo un show!. La solución vino dada del buen coser de un esmerado practicante como lo era Manolito, avisado éste por la tía de la perjudicada, Loly Montes. Unos cuantos puntos y pista (nunca mejor dicho).
Película de una vendada Isabel Montes con Gabriela Muro, Sofia Bobia, Eduardo y Luis Montes, el TOM y de nuevo el balancín.
Y el balancín actualmente con los colores del Real Oviedo en su nuevo emplazamiento en la casa de Margarita López-Manteola y Pachin Alonso-Graña en San Martín, Teverga.

Sucesos sonados fueron ademas, la rotura de tibia y peroné de Jaime Mijares al tirarse con marea baja cerca de la ramblona y su traslado en furgoneta por un buen samaritano o los puntos que a Armando Montes le cosieron en la maltrecha oreja y que fueron el resultado según la versión oficial de un rasponazo contra una tapia aunque en verdad fue de un piedrazo tirado en respuesta a otro suyo de Javier Muro, el choque y derribo de una farola por Peroño alto con la moto conducida por Eduardo Montes y su acompañante Jorge Rehberger y que dejó al primero con la rodilla muy lesionada y al segundo con el dedo meñique roto, el tobillo fracturado de Isabel Montes ocasionado por la caída de la mítica Vespino a la altura del merendero Sarymai o el tremendo testarazo de un muy pequeño Luis Montes al caerle a su hermana Isabel del cuello al suelo en el ayuntamiento y las dos grapas que le pusieron en la buena farmacia de Mori y el traslado hasta allí de su angustiada madre Marisa en Vespa que a su pregunta ¿Pero bueno hija tu en que estabas pensando? se encontró con la respuesta: En lo bien que iba mamá en moto.
Luis Montes y sus secuelas en la frente.

Y curiosa la anécdota de un Pelayo Mijares afectado por la fuerte y dolorosa picadura de una avispa que fue subsanada por un muy experto y buen profesional como lo era Guillermo el padre de los Rehberger, mediante unas prácticas comparables al hipnotismo,¡la Sofrología!, todo esto ante su atónito hermano Carlos Mijares que no daba crédito a lo visto. Una técnica verificada por Marisa Montes que recordaba a su padre Fran en la consulta del afamado dentista, inducido a una especie de trance hipnótico que aliviaba su dolor...

Todo esto aquí expuesto es una ínfima parte de lo ocurrido en la vida del conjunto de personas vecinas de nuestra en muchas ocasiones contusionada calle, como dice Carlos Mijares;
"La antitetánica era tan habitual como la Fanta de Limón".

lunes, 24 de junio de 2019

Mascotas. ¡CUIDADO CON EL PERRO!

Los hermanos Montes y de amarillo a rayas sus primos Margarita y Francisco Alonso-Graña. El SOL en brazos de Armando.

El SOL con Armando Montes por el Gayo al comienzo y final de la película, de por medio vista panorámica de Luanco.

Jugando por el prado; el SOL, Isabel, Eduardo y Luis Montes y Ana Piquero

Obviamente que con tanto niño suelto, bastante perro suelto y de muchas y distintas razas. Lo mejor sera ir nombrándolos por orden de numero de dirección de casas como ya hemos hecho anteriormente con sus entusiasmados y bien escoltados dueños.

Teresa Muro con YURA y BOY

De los Muro; el BOY(Pastor alemán) y el YURA(Dalmata).
De los Monasterio; la SHIBA(Bulldog francés), la LADY(Collie), la PIZCA (Yorkshire), BALU y LARA(Labradores). 
De Mary Cruz; un Pastor alemán, dos Dóberman , un Gran danés mas de un Bóxer, entre ellos la ANIA.
De los Montes; el SOL(callejero), el TOM(Pastor alemán), la Nika(Pequinesa), el CHOLO(Carlinos Pug) y ahora la BIMBA y el BRUNO(Carlinos Pug).
De Sarita y Gilberto; la DIANA(Chihuahua), el BLACK(Doberman) ATLAS, PADI, UCHA, ADA y alguno mas(Setter ingleses).
De los Basilio; el MYLORD(Ratonero), el DUL(spaniel Breton), el BOYER (mezcla de Mastín y Pastor alemán), el TXIKI (Pastor vasco) y FLIK Y CHOLE (Pastores alemanes).
De los Rehberger; el SIN(Pastor alemán). 

Con toda esta gran retahíla de nombres no es de extrañar que las historias protagonizadas por nuestros amigos cánidos sean de lo mas variopinto, las hay para todos los gustos y ahora relataremos algunas. En otra entrada ya hemos nombrado al TOM, así que comenzaremos con él.
En el recordado merendero Sarymai era donde pasó su primer año de vida este noble Pastor alemán que se fue familiarizando con los Montes durante los muchos días que estos acudían allí a almorzar, luego llegó a tal punto la gran camaradería que el ávido perro comenzó sucesivamente a soltarse y escaparse de la cadena que lo ataba para seguir al grupo en sus salidas del local. Éste o ya bien los acompañaba con disimulo o corría raudo y veloz hacia la Avenida del Gayo persiguiendo al amplio coche familiar Seat 1500 amarillo hasta llegar al domicilio del clan, desde aquí sus dueños lo reintegrarían otra vez a su útil puesto de guardián en el algo distanciado Sarymay, pero al ya saberse conocedor del recorrido el sagaz TOM poco iba a aguantar hasta irse hacia el elegido por él, su nuevo destino, el chalet Nº13 de la calle Marcos Peña Royo.
Así fué que al aparecer en varias ocasiones mas en el garaje y prado de dicha casa, Marina la propietaria del can y excelente cocinera del Sarymay, decidió regalar al TOM a los Montes para dicha y regocijo de todos, prolongándose este estado durante los 16 años que duró este dócil y servicial buen perro.
El TOM con sus nuevos dueños Armando Montes (hijo) y Marisa.
El TOM con los Montes; Armando, Eduardo y Luis y Jose Piquero admirando las piezas de un día de pesca.
El TOM con su "primo" Ramón Piquero.

Claro que fue inevitable que hubiera algún que otro altercado, si juntamos al TOM, al BOY y al SIN, tres vigorosos pastores alemanes machos en plena "adolescencia" pasa lo que pasa, ¡tremenda pelea!, como la que aconteció en el lavadero de los Montes, un brutal amasijo de pelo, patas, dientes, babas, agitación y gruñidos caninos en el que no se podía meter mano, por suerte la pelea llego a fin gracias a la destreza de sus dueños y todo quedó en un buen susto. Para susto también el de Mary Cruz cuando fue atacada por sus dos atléticos doberman y le tuvieron que poner unos cuantos puntos en los brazos, así y todo a esta pequeña-gran mujer que parece estar hecha de otra pasta no le afectó en demasía.
Otro desafortunado suceso fue cuando el elegante gato de Manolo no duro ni tres telediarios con tanto perro vecino al acecho. Episodios mas simpáticos fueron por ejemplo los agudos aullidos que la DIANA, la Chihuahua de Sarita siempre emitía al hacer sus minúsculas deposiciones, no obstante pensándolo bien debía ser bastante doloroso para que actuara de esa forma, a la SHIBA una bonachona buldog francés se le otorgó la fama de gruñona cuando en realidad no hacia mas que defenderse de los que pretendían hacer con ella un sucedáneo de los San Fermines provocandola desde la portilla cual toril Pamplonico con suelta incluida que hacia que todos corrieran despavoridos por una repleta calle, hecho similar al de la NIKA, pequinesa mas que cascarrabias que acosaba y mordía a los sufridos carteros mientras corrían lanzado cartas al aire, eso si, para su gran sorpresa en una ocasión unas duras botas camperas casi la dejan desdentada de por vida, curiosa era la caseta del BOY que hoy en tamaño vendría a ser casi como esos mini pisos de Ikea y que éste "rabioso" no quiso compartir con YURA y chistoso el lance vivido con el BOYER que escapado de su casa, la de los Basilio, custodiaba otra que no era la suya sino la de los Muro de Zaro con el consiguiente impedimento de paso para sus moradores, tal que un Javier Muro desconcertado y victima en su regreso de madrugada de la conocida discoteca Valpa de este inusual cancerbero o la muy evidente confusión de la pandilla de las niñas que viendo al SIN en una de sus fugas pensaron que era el TOM y cogiéndolo por el cuello intentaron llevarlo a casa de los Montes en vez de a la de sus dueños, Los Rehberger, hasta darse cuenta del error. 
Mejor no recordar el considerable incordio que supuso aguantar los continuados ladridos de 24 horas al día durante años de los perros de caza que en momentos llegaron hasta la afonía por su persistencia y la extraña situación vivida cuando una noche definitivamente se fueron, el silencio reinó y el síndrome de Estocolmo hizo su aparición. ¿Se echaban de menos?
Aparte de perros hubo otros tipos de mascotas como incluso un pequeño mono, el Chispa o el guasón loro Felipe que silbaba a las mujeres a su paso por la calle, ambos de los Monasterio, ademas estos tenían a la tortuga Clotide hoy adoptada por los Montes y que ya debe estar rondando medio siglo de existencia.
También a lo lejos en Cachucasa si lo llamabas desde el prado te respondía el loro Paco.
Clotilde en la actualidad en su nuevo "chalet"

Como se puede apreciar por lo relatado aquí, fue una calle la de Marcos Peña Royo sumo apegada a estos animales, compañeros incondicionales que en tantos momentos hicieron mas llevadera nuestra cotidiana realidad. ¡Un recuerdo para todos ellos!

Los Muro y el BOY en el prado y ampliación trasera de su casa 

El TOM con los Montes en su remodelada casa en los 70 que estaba tal que así...